¿Qué son los préstamos al consumo?

Rate this post

Seguramente los préstamos al consumo no te resulten desconocidos y hayas oído hablar de ellos alguna vez. Por ejemplo, cuando acudes a grandes superficies y necesitas algo de capital para hacer una compra. Es el caso de los préstamos que ofrece IKEA o Carrefour a sus clientes. El préstamo al consumo siempre ha de estar vinculado a la compra o contratación de un servicio.

Desde Prestamistas Particulares queremos explicarte con detalle todo lo que debes de saber sobre este tipo de préstamos. ¡Vamos a ello!

Características de los préstamos al consumo

Los préstamos al consumo sirven para financiar las compras. Estos préstamos permiten la financiación en 3, 6 o incluso 12 meses. Como se trata de un tipo de crédito asociado al consumo es necesario conocer la solvencia del futuro cliente para poder concederlo. Por norma general se exigen a los clientes una serie de condiciones para solicitar un préstamo al consumo. Las más habituales suelen ser las siguientes:

  • Demostrar tu solvencia económica. Es decir, tener la suficiente capacidad como para devolver el capital prestado en el tiempo que se establezca.
  • Ser socio de su club. Por ejemplo, si quieres financiar la compra de una cocina en IKEA o Leroy Merlin, será necesario que seas socio de estas tiendas.
  • Contratar una tarjeta de crédito.

Aunque los préstamos al consumo se ofrecen a través de las tiendas, lo cierto es que se trata de un acuerdo entre el cliente y un banco en concreto. Estos préstamos funcionan del siguiente modo: tú acudes a una tienda a comprar un producto y ellos te ofrecen una vía de financiación alternativa por medio de la cual hacer la compra.

Esa compra se realiza a través de un crédito que concede un banco. Es decir, que el banco adelanta el dinero a la tienda y tú tendrás que devolverlo en los plazos establecidos.

¿Cuáles son las principales características de los préstamos al consumo?

Por norma general las principales características de estos préstamos son las siguientes:

  • El capital se ha de usar para realizar la compra de bienes. Ya sean muebles, un ordenador, un coche, un televisor, etcétera.
  • No suelen ser de un importe muy elevado, a diferencia de lo que sucede con las hipotecas.
  • La entidad financiera por medio de la cual se realiza el préstamo ha de comprobar la solvencia económica del cliente. Para hacerlo suele utilizarse una nómina, una declaración jurada de su patrimonio o un inventario de bienes.
  • Los intereses son algo elevados pero su concesión es inmediata.
  • El consumidor está protegido por la Ley en cuanto a los comportamientos del prestamista y la información que facilita sobre el préstamo.

¿Cómo se regulan los préstamos al consumo?

Los préstamos al consumo se regulan por medio de la Ley 16/2011, de 24 junio, de contratos de crédito al consumo. Puedes revisarla por medio del siguiente enlace.

El Banco de España entiende estos préstamos como una categoría más de los préstamos personales. Es decir, aquellos productos bancarios por medio de los cuales el cliente recibe un importe (el capital del préstamo) que habrá de devolver junto con los intereses correspondientes en las cuotas establecidas por contrato.

La devolución de este capital está garantizada con los bienes presentes y futuros del deudor y no con la vivienda, como es el caso de las hipotecas.

La Ley también protege al cliente a ejercer su derecho de ineficacia del contrato de crédito en el momento en el que el proveedor lo incumpla.

Llámenos
Contáctanos