¿Qué cosas has de saber sobre los bancos?, parte I

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A día de hoy todas las personas necesitamos contar con los servicios de una entidad financiera. Guardar los ahorros, contratar una hipoteca, solicitar un préstamo para comprar un coche, tener una cuenta donde ingresar la nómina…, son solo algunas de las operaciones más comunes por las que hemos de contactar de manera habitual con este tipo de empresas. Y estas, al igual que el resto de negocios, han evolucionado. Y aunque una de sus labores principales es ofrecer soluciones financieras, tanto a particulares como a empresas, todos los bancos se mueven por un fin común: ganar dinero. Por eso es importante que conozcas ciertas cosas sobre los bancos que quizá ellos no quieran que sepas. Veamos las más importantes.

Qué cosas has de saber sobre los bancos: sus verdaderos intereses

Nunca olvides que un banco es un negocio y que actúa como tal. Es decir, su objetivo principal no es velar por conseguir beneficios para sus clientes, sino para sí mismos. Un error muy común que comenten la mayoría de particulares a la hora de visitar una entidad financiera es creer que los gestores que allí se encuentran saben muchos sobre finanzas, pueden resolver todas nuestras dudas de esta índole y asesorarnos convenientemente para obtener las mejores soluciones financieras para nuestra situación. Pero no nos engañemos. Igual que puede haber buenos expertos también puede haberlos malos y los productos que los bancos nos van a ofrecer no tienen por qué ser precisamente los que más nos convengan. Muchas veces los expertos de los bancos están presionados por sus empresas para vender un producto concreto al consumidor, independientemente de que este no sea la mejor opción para su cliente.

Las comisiones son negociables, al igual que el precio de las tarjetas

Seguro que a más de uno de nuestros lectores le habrán dicho más de una vez en el banco que tal o cual comisión o que tal o cual precio de mantenimiento de una tarjeta son “lentejas”. Pero no es cierto, todo es negociable. También las comisiones y los gastos de mantenimiento de las tarjetas. La mejor manera de obtener los máximos beneficios es que en cada unidad familiar se utilicen por lo menos dos entidades financieras. Se recomienda que se disponga por lo menos de una online, para reducir las comisiones de ciertos servicios, y otra tradicional para poder disponer de más cajeros y de otros productos rentables. Si se dispone de dos bancos se conseguirá hacer una mejor comparativa de los precios y ganar cierta posición de fuerza a la hora de negociar condiciones y comisiones. La manera más sencilla de ganar cierta capacidad de negociación es:

  • Las vinculaciones. Aceptar ciertas vinculaciones para obtener ciertos productos (por ejemplo una hipoteca, un crédito, los seguros…), puede ser una buena baza para negociar una rebaja en las comisiones de dichos productos e incluso su eliminación completa. Cuanta mayor sea la vinculación más capacidad de negociación gana el cliente.
  • Estar al tanto del gasto que se realiza anualmente en comisiones. La media de gasto que suponen las comisiones de productos financieros en España se sitúa en unos 500 € al año frente a los 111 € al año de media europea. Por ello es muy importante ser conscientes de cuánto nos cobran los bancos por sus servicios (transferencias, tarjetas de crédito y débito) para poder hacer una comparativa y decidirse por la más económica y que más rentabilidad ofrezca.

Páginas como fintonic o HelpMyCash te permite hacer una comparativa de lo que ofrecen los bancos para saber cuál es el que más compensa según tu perfil y tus necesidades financieras.

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