¿Es mejor una hipoteca a tipo fijo o a tipo variable?

5 (100%) 2 votes

Sin duda si estás a punto de comprar una vivienda habrás comenzado ya a mirar diferentes tipos de hipotecas. Y te habrás encontrado con una realidad bastante curiosa: en este momento los bancos están empeñados en vender a toda costa a los clientes hipotecas de tipo fijo. Sin embargo, ¿es la que más nos interesa? ¿Es mejor una hipoteca a tipo fijo o a tipo variable? Todo depende del cliente y de la situación. Veámoslo con calma en el siguiente post.

Hipoteca a tipo fijo o a tipo variable

Lo cierto es que una hipoteca a tipo fijo o a tipo variable puede ser igual de buena. Todo depende de nuestro perfil financiero y la aversión que tengamos hacia correr riesgos. Poco a poco las condiciones de las hipotecas a tipo fijo han ido mejorando con el tiempo. Sobre todo porque en este momento es el tipo de financiación que más interesa a los bancos. Pero decantarnos por una o por otra depende de diferentes factores.

Hipotecas a tipo fijo

Si no toleramos bien el riesgo en las operaciones financieras está claro que las hipotecas a tipo variable no son lo nuestro. En este caso tendremos que apostar por las de tipo fijo. Ya que:

  • Cuotas siempre estables. Con este producto sabremos en todo momento cuánto vamos a pagar durante toda la vida del préstamo.
  • Su valor no estará ligado a las fluctuaciones del Euribor ni otros índices similares.
  • Las condiciones de estas hipotecas son cada vez más cercanas a todo tipo de clientes. De hecho hoy en día existen en el mercado hipotecas a tipo fijo cuyos intereses son inferiores al 3 %.

Desventajas de las hipotecas a tipo fijo

  • Mucho más caras que las de tipo variable. Quizá el inconveniente más destacado de estas hipotecas es que resultan bastante más caras que las de tipo variable. Esto se debe a que los plazos de amortización son algo más reducidos y los intereses mucho más altos.
  • Comisiones más numerosas. Además de plazos más reducidos e intereses elevados estas hipotecas suelen estar cargadas de un mayor número de comisiones. Lo que encarece todavía más el producto.

Este tipo de producto financiero es ideal para aquellas familias con ingresos elevados que buscan acabar con su hipoteca lo antes posible y con cierta seguridad. Aunque las cuotas sean más elevadas los gastos en intereses pueden ser más bajos que las variables.

Hipotecas de tipo variable

  • Estas hipotecas se caracterizan por ser más asequibles para todo tipo de clientes. En general suelen ser más económicas que las de tipo fijo, por lo que son más acertadas para clientes con sueldos más reducidos. Las cuotas son sobre todo más económicas al comienzo del préstamo.
  • En cuanto a los plazos de devolución son algo más largos que las de tipo fijo. De hecho los bancos ofrecen entre 30 y 40 años para poder devolverlas. De este modo las mensualidades son mucho más ajustadas que las del otro modelo hipotecario.
  • Además tienen menos comisiones que la otra variable. Y cuando las incluyen son mucho más baratas que las comisiones de las hipotecas de tipo fijo.

Contras de las hipotecas a tipo variable

  • Quizá el principal problema de este modelo hipotecario es que sus intereses se calculan en función del índice de referencia pactado. El cual suele ser el Euribor. Y el problema es que las fluctuaciones de estos índices pueden encarecer o abaratar considerablemente una hipoteca. En el caso del Euribor aunque en la actualidad está en negativo y se espera que siga así durante unos cuantos años, llegará un momento en el que comenzará a subir de nuevo.
  • En el largo plazo pueden terminar por resultar más caras debido a las fluctuaciones de los índices de referencia. Y también a los plazos de amortización más amplios.
  • Uno de sus graves peligros es que se incluya en ellas la famosa cláusula suelo de manera poco honesta. Con esta cuota aunque el índice de referencia baje el banco protegerá su inversión evitando que el cliente pueda beneficiarse de dicha caída en los precios.
Llámenos
Contáctanos