Los productos financieros islámicos, una nueva oportunidad para las empresas españolas

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Según Celia de Anca, directora del Centro hispano-saudí para las relaciones económicas y financieras islámicas, y el Centro de Diversidad del IE Business School, las finanzas islámicas se han convertido a día de hoy en una nueva oportunidad de financiación para las empresas españolas, que podrían encontrar en elementos como los bonos “sukuk” una nueva manera de financiar sus propios proyectos, a pesar del desconocimiento generalizado que todavía existe en relación a los productos financieros islámicos y su manera de funcionar.

¿Cuáles son algunas de las peculiaridades más curiosas respecto al funcionamiento de los productos financieros islámicos?

No hay que olvidar que las finanzas islámicas representan uno de los sectores que han sufrido un mayor crecimiento en los últimos años dentro del sistema financiero internacional. Podemos decir que sus características y peculiaridades surgen a partir del momento en el que los juristas musulmanes realizan una nueva reinterpretación de su tradición legal pre capitalista con la intención de adaptarse más correctamente a los tiempos modernos.

Una de las características más interesantes de las finanzas islámicas es que el cobro de intereses, conocidos como “riba”, está completamente prohibidos. Sin duda otra de las que llaman y mucho la atención, es que parte del riesgo del crédito es también asumido por la persona que lo solicita. Este modus operandi no resulta nuevo dentro de estas finanzas, pues su origen se encuentra en la manera en la que tradicionalmente los musulmanes financiaban el comercio de caravanas. Con esta medida su centro de acción se dirige a aquellas empresas cuyo faltas de liquidez pero con una gran capacidad emprendedora, lo que permite un mayor potencial económico que los préstamos habituales que se basan en garantías subsidiarias y que, por tanto, favorecen a los negocios que ya están consolidados. Sin duda la defensa de las ganancias y de las pérdidas compartidas es el elemento que más diferencia a las finanzas islámicas de las finanzas convencionales.

Las finanzas islámicas cuentan también con sus propios bonos o “sukuk”, que también han emitido otros países y empresas, como Reino Unido o General Electric en Estados Unidos.

Este tipo de finanzas sin duda podrían ser una baza muy atractiva para las empresas de infraestructuras de origen español ya que, según las propias palabras de Anca a la agencia Efe “es un producto ideal porque hay un activo detrás, un proyecto de infraestructuras, y no es ninguna complicación hacerlo vía finanzas islámicas y atraer a un tipo de inversor distinto”.

Las finanzas islámicas también ofrecerían la posibilidad de atraer a nuevos inversores y de obtener nuevos negocios con Irán, algo posible gracias a la firma durante el pasado mes de enero por parto de Estados Unidos, de levantar el bloqueo al que se había sometido a las potencias islámicas tras haber cumplido estas con las exigencias nucleares requeridas.

Ana Anca no tiene ninguna duda, cualquier empresa española que quiera licitar en proyectos de infraestructuras tendrá un buen aliado en las finanzas islámicas. No obstante considera muy difícil que esta situación se desarrolle en el ámbito institucional, puesto que sería necesaria una reforma legislativa y lograr poner de acuerdo a varios ministerios.

A pesar de estas atractivas cualidades de las finanzas islámicas, lo cierto es que la banca española todavía no ha prestado excesiva atención puesto que el desarrollo de los mismos no se ha efectuado en el mundo islámico, sino en otras zonas como Europa o Latinoamérica.

Lo que no se puede negar es que las finanzas islámicas han crecido un 15 % anual durante los años de crisis, lo que ha provocado que la comunidad financiera internacional comience a mirarlas con otros ojos. Esta situación precisamente ha motivado la búsqueda de fórmulas para facilitar su integración con el FMI y las finanzas convencionales.

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