¿Es lo mismo refinanciar y reunificar deudas?

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Una duda bastante frecuente que les surge a los usuarios es saber si significa lo mismo refinanciar y reunificar deudas. Se trata de dos conceptos financieros que pueden ayudarnos ante una coyuntura económica. Y con los cuales podemos obtener mejores condiciones en nuestros préstamos.

Para que salgas de dudas y estos productos no vuelvan a confundirte desde Prestamistas Particulares vamos a explicarte qué es cada uno de estos conceptos y qué diferencias hay entre ellos. ¿Te gustaría saber más al respecto? Pues no dejes de leer el siguiente post. ¡Vamos a ello!

Diferencias entre refinanciar y reunificar deudas

Aunque puedan sonar muy parecido y tengan ciertas similitudes, refinanciar y reunificar deudas son dos productos financieros diferentes. Veamos la diferencia a continuación.

Qué significa refinanciar deudas

Cuando hablamos de refinanciar deudas lo hacemos para referirnos a la opción de buscar una alternativa mucho más rentable a cualquiera de nuestros préstamos. Tal y como especifica el término con la refinanciación lo que hacemos es volver a financiar un crédito. Los motivos que pueden conducirnos a utilizar este producto financiero pueden ser dos:

  • Que las condiciones del préstamo que te ofrecieron en su momento fueran menos atractivas que las de productos actuales.
  • Que te encuentres en una coyuntura económica que te obliga a refinanciar una deuda para evitar caer en el impago.

En cualquiera de los dos casos será necesario negociar unas nuevas condiciones con el prestamista que te permitan obtener un crédito más adecuado para tus necesidades.

Para refinanciar una deuda se puede acudir

  • Al prestamista con la que la tenemos contraída la deuda. En este caso lo que haremos será renegociar el contrato actual para que las condiciones nos resulten más favorables.
  • A otra empresa de financiación que nos ofrezca un producto financiero mucho más interesante.

Antes de decantarte la refinanciación de deudas recuerda que en ambos casos lo más probable es que tengas que afrontar gastos asociados. Ya sea por cambiar las condiciones del contrato o por tener que cancelarlo anticipadamente para realizar con otra empresa.

Acudir a la reunificación de deudas

Lo más frecuente es acudir a la reunificación de deudas cuando nos encontramos con varios préstamos a la vez cuyos plazos debemos de abonar cada mes. Esto es bastante más frecuente de lo que parece. Es normal que de presente tengamos la letra del coche, la hipoteca de nuestra casa o algún préstamo personal para hacer frente a ciertos imprevistos económicos. O para comprar algún producto que necesitemos para nuestro hogar o nuestro negocio.

Ante esta situación podemos tener serios problemas para poder pagar cada una de las cuotas pactadas. Esto, tarde o temprano, puede terminar por conducirnos al sobreendeudamiento y a una situación económica nada aconsejable.

Si nos vemos atrapados por varios préstamos cuyos intereses y cuotas nos ahogan, una buena manera de evitarlo es reunificar deudas. ¿Qué significa esto? Que procederemos a adquirir un nuevo préstamo con el que anulemos todos los anteriores para disponer de una sola cuota de pago cada mes. Con este tipo de producto financiero conseguiremos: una cuota mucho más holgada gracias al menor número de intereses.

Sin embargo la reunificación de deudas no siempre es aconsejable ya que implica una serie de gastos que siempre hay que afrontar. Por ejemplo:

Las comisiones por anular los préstamos previos

Los posibles gastos por la apertura de un nuevo préstamo

Volver a abonar todos los gastos propios de una hipoteca (gestoría, notaría, nota simple…)

Para saber cuál es la opción más adecuada para nosotros lo mejor es contar con un buen asesor financiero.

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