La situación geopolítica mundial y su impacto en los préstamos particulares

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Se dice que el aleteo de una mariposa en Japón puede provocar un Tsunami en la otra punta del mundo, sea cierta esa aseveración o tan sólo sea un viejo proverbio sin plasmación real lo que resulta bien cierto es que si trasladamos eso al ámbito de las inversiones lo mismo puede ser traducido como algo así que diga que cualquier asunto que suceda en cualquier parte del mundo puede afectar profundamente a la economía en general y a las inversiones en particular de cualquier otro lugar del mundo, por lejano que ese otro lugar del mundo sea.

Ello, por ejemplo, también tiene su traslación concreta a las inversiones que realizan los prestamistas particulares pues estas inversiones se pueden ver afectadas por cualquier situación que afecte a cualquier lugar del mundo.

Pero para entender este asunto que afecta a los prestamistas particulares como inversores que son debemos enfocar el mismo desde lo general, no desde lo particular. Hemos de hablar del impacto general de las situaciones geopolíticas en el mundo en las situaciones concretas de las inversiones de cualquier lugar del mundo. Y, en todo caso, entonces ello irlo desglosando hasta los casos particulares y concretos de los prestamistas particulares u otros.

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Cuando el mundo es un pañuelo

Puede parecer que en el mundo toda está disperso y que cada asunto y cada aspecto trabajan independiente y que funciona por su propia cuenta. Puede parecer que un terremoto en Tokio en nada va a afectar a una empresa de España, que un atentado terrorista en Berlín en nada tiene que afectar a Beijing o que una guerra en el Libano no impacta en Francia, ello para nada es así, de un modo u otro todo esta interconectado y puede afectar a todas las inversiones.

Una situación concreta de un lugar concreto puede desencadenar un conjunto de acciones y reacciones, de afectaciones que afecten al lugar más lejano del planeta, y ello por ejemplo puede afectar a cualquier inversor  de cualquier lugar del mundo.

Si escogemos por ejemplo el supuesto del terremoto en Tokio comprobemos con un simple factor puede alterar, tanto positiva como negativamente el negocio de una pequeña empresa de Albacete en España, y que ello puede provocar que un prestamista particular puede tener un buen momento para invertir o no.

Centrados en el supuesto anterior imaginemos que en el terremoto que se produce en la japonesa ciudad de Tokio se ven afectadas por el mismo muchas empresas establecidas dentro del perímetro afectado por el terremoto. Imaginemos entonces que la magnitud del terremoto produce que una empresa especializada en la fabricación de unos determinados componentes (cualquier componente que se pueda imaginar) quede completamente destruida y que tenga que cerrar para siempre sus puertas.

Siguiendo con lo anterior imaginemos entonces que esta empresa japonesa que ha resultado destruida con el terremoto era cliente de una pequeña empresa de Albacete en España que le vendía un material para fabricar sus componentes. Esta empresa japonesa adeudaba una gran cantidad de dinero a su proveedor español, la operación no estaba debidamente garantizada y con el cierre la empresa japonesa incurre en impago.

Entonces, la empresa Albacete proveedora de material a su cliente japonés intenta salir de la situación como puede pero el agujero económico que le han provocado es tan grande que no puede resistir y se ve abocada al cierre. Al cerrar el propietario de la empresa obviamente tiene que despedir a sus empleados, entre ellos a Juan que a partir de ese momento se quedará en desempleo y, por ejemplo, no podrá hacer frente a todos sus pagos.

A  partir de ese punto se podrían plantear múltiples casuísticas, tanto positivas como negativas que podría afectar tanto positiva como negativamente a un prestamista privado. Así por ejemplo algunas de las variables que podrían darse (entre muchas otras) serían las siguientes:

Por ejemplo, el prestamista privado podría beneficiarse de tener un nuevo cliente pues igual Juan tenía que solicitar un préstamo privado al prestamista para poder sobrellevar la situación hasta conseguir salir del desempleo, pero también podría producirse el efecto contrario.

Y podría producirse el efecto contrario pues si por ejemplo Juan ya fuese cliente de este prestamista privado y Juan al quedarse sin trabajo no pudiese retornar el dinero al mismo, este podría ver cuanto menos comprometida la inversión que realizó dejando dinero a Juan hace algún tiempo. Un dinero que igual Juan ahora tiene graves dificultades para poderle retornar.

Por supuesto, lo anterior tan sólo es meramente un supuesto concreto, las variables podrían ser inmensas, pero lo más importante es poder ver como cualquier situación en cualquier lugar del mundo puede comprometer y afectar tanto positiva como negativamente a cualquier inversión de cualquier otro lugar del mundo, por lejano y distinto que éste sea.

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