Crowdlending, préstamo privado participativo

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Se trata de una modalidad que se desarrolla mediante plataformas online y da la posibilidad a sus participantes particulares de invertir su propio capital en créditos que se otorgan a otras personas o pequeñas y medianas empresas, todo a cambio de un interés.

Crowdlending, préstamo privado participativo

Gracias al avance de la economía colaborativa, están viéndose nuevos campos que posibiliten la financiación de muchos emprendedores en órbitas diferentes a la bancaria. Una de éstas es el crowdlending, también conocido como préstamo entre particulares y pequeñas y medianas empresas.

Se trata de una modalidad de financiación desarrollada mediante plataformas online, da posibilidad de que muchos prestamistas particulares inviertan su capital en préstamos otorgados a pequeñas y medianas empresas, a cambio se obtiene un tipo de interés. El inversor recibe mensualmente el interés pactado, además de la parte que le corresponde a la devolución de la cantidad que se pactó.

Para que esto se pueda conseguir, para obtener financiación mediante esta opción, las empresas demuestran su calidad crediticia con anterioridad, el nivel de morosidad también debe ser examinado, todo ello con el objetivo de aportar datos sobre los posibles riesgos a los prestamistas. Mediante esa información, las empresas se califican y clasifican. Los tipos de interés que habrán de satisfacer a los prestamistas particulares va a depender de esas calificaciones.

El crowdlending se define por que aquellos que invierten en el, buscan otros beneficios añadidos, el social, además del económico. Se trata de una fórmula que bien puede valer para reducir de manera importante los costes de la financiación a empresas, de la misma forma que ofrecen mejor rentabilidad a los inversores particulares participantes, en un momento en que los tipos de interés que se obtienen por los depósitos bancarios son muy bajos. Los créditos obtenidos mediante el crowdlending no llevan asociados otros productos financieros, como cuentas bancarias o seguros, algo que suele exigir la banca tradicional.

Mediante este método, las plataformas cumplen un papel que no es otro más que el de ser el punto de encuentro entre ambos, prestamistas y empresas; los acuerdos se llevan a cabo a través de ellas. Estas plataformas permiten a los inversores obtener información sobre las empresas, se comprueba la autenticidad de los datos que estas emiten y son un sistema de pagos, al mismo tiempo. En resumen, las compañías están limitadas temporalmente para obtener financiación. En último lugar, las plataformas evitan prácticas como la usura, ya que establecen tipos de interés justos y razonables, en base al riesgo de esos mismo créditos, casi siempre son iguales o mejores que los ofrecidos por bancos.

Es por ello que el crowdlending puede diferenciarse del crowdfunding en que en este primer caso, se otorga un préstamo, en el crowdfunding se participa en el capital de la empresa en la que se invierte, pero claro, esto implica una serie de derechos y de riesgos.

Las rentabilidades netas que se pueden obtener el crowdlending se sitúan entre el 4% y el 8%, es un nuevo tipo de activo que atrae a muchos inversores individuales y profesionales. A pesar de todo, no hay beneficios exentos de riesgos y en este caso, en el crowdlending el principal peligro es la morosidad. Por lo tanto, hay que tratar de identificar y gestionar de manera correcta esos riesgos.

Por otra parte, no se financien empresas que hayan sido creadas recientemente, deben ser compañías ya consolidadas, que obtengan beneficios y posean acceso a financiación bancaria. Por lo tanto, el crowdlending no es un último recurso para compañías que presenten problemas, son fuentes de financiación adicionales para empresas con solvencia. Antes de presentarse a los inversores, las empresas se estudian por analistas, expertos en riesgos, en el ejemplo de Arboribus, estos cuentan con una experiencia de más de 20 años.

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