Biomasa para dar vida a trabajadores y bosques

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Los incendios forestales nos recuerdan cada verano que una correcta gestión de la tierra y los bosques es clave para protegerlos del fuego. El mayor problema para el desarrollo de políticas y prácticas eficaces de gestión de los bosques es la falta de rentabilidad para los propietarios de esos terrenos. El correcto mantenimiento de los bosques implica un coste dificilmente recuperable. Por esa razón la biomasa forestal es el mayor recurso que se puede extraer de cualquier bosque.


Biomasa: combustible para hogares

biomasa bosque

La tecnología de biomasa tiene todavía mucho margen de crecimiento y es uno de los principales recursos que se podrían extraer de los bosques españoles tan sólo si se realizasen tareas de mantenimiento y limpieza selectiva. La silvicultura está muy arraigada en otros países del mundo, como por ejemplo Finlandia, pero en España su explotación dista todavía mucho de ser una actividad rentable y convertirse en una industria con cara y ojos. Por ejemplo en Catalunya los bosques crecen a razón de tres millones de metros cúbicos anuales y sólo se extrae apenas una tercera parte de eso, según estudios del Centre Tecnológic Forestal de Catalunya, el CTFC.


¿Tala de árboles? No exactamente

La gestión de los bosques y la extracción de sus recursos no significa talar árboles. Se trata de extraer del bosque aquellos árboles ya maduros o enfermos, ramas, replantando de forma adecuada para evitar el crecimiento descontrolado del mismo. La silvicultura no equivale a deforestación sino a gestión. Ignorar los bosques significa generar una carga de biomasa en forma de arbustos, árboles muertos y enfermos muy peligrosa y difícil de controlar. Cuando se produce un incendio toda esa biomasa es un combustible que alimenta el fuego de forma descontrolada.

Propietarios sin herramientas

Otro problema que impide el desarrollo adecuado de la industria de la silvicultura son las pocas herramientas legales y de viabilidad económica de la extracción de esa biomasa que pueden generar los bosques para su posterior venta y uso en estufas y calefacciones de los hogares. La indústria energética, ahora mismo muy subvencionada compite con unos precios de electricidad y gas natural en ocasiones más bajos que la biomasa, así que es difícil competir con ellos de forma pareja.


Estufas de biomasa y pellets

Pese a las trabas económicas y la a priori baja velocidad de crecimiento del sector, el uso de biomasa como combustible para calefacciones ha seguido una espiral de crecimiento durante los últimos años. La fabricación de estufas y calefacciones de biomasa es por tanto un sector en pleno crecimiento, con una facturación en 2018 de casi 100 millones de €. Diseñar, fabricar y comercializar equipos de biomasa, así como los trabajos asociados a las reparaciones y mantenimiento de esos equipos genera aproximadamente unos 1000 puestos de trabajo directos.

Noticia Original en LaVanguardia

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